domingo, 24 de abril de 2011

LA REINA QUE DIO CALABAZAS AL CABALLERO DE LA ARMADURA OXIDADA (III)

Aclarar que las entradas referidas a este libro son simples apuntes durante la lectura.

El sexo en el que están escritas las anotaciones hace referencia a el modo en que están escritas en el libro, así que considero que tanto se pueden interpretar del derecho, como del revés. Es decir que cuando dice ella podría decir él, y al revés.

Hay citas que nos podríamos aplicar nosotros mismos, y otras que están escritas para ser recordadas.

Hay fragmentos que quizás hemos vivido, otros que quizás hemos visto como otros los han vivido o cómo los otros los han sufrido.

Y hay pedazos de texto escritos simplemente para recordar, para avisar o para aprender en el caso que un día sucediesen.

Así remarcar que cada una de las entradas que hace referencia a los puntos clave de cada capítulo, sólo intenta ayudar y resumir lo que en él se contiene.

Con el ánimo de que sirva, de aprender y que aprendamos reflexionando, ahí va una entrega:





LA VIDA EN EL REINO MALDITO

- Ninguno de los dos era feliz con el otro.

- La reina era poderosa y su luz invencible, por lo que ni todos los celos del caballero lograron matarla de hombre emocional, aunque la descolocaron. Pero consiguió recolocarse con la ayuda de un hada especializada en temas de autoestima y dignidad.

- Ella había perdido, en su matrimonio, la dignidad de sentirse y saberse reina.

- Renunció (aunque sólo temporalmente) pero lo hizo, a su rango de reina, sometiéndose para seguir casada con un caballero que aporreaba sus alas, corona y dignidad.

- Llegó un día en que le dejó plantado por ella misma.

- Sólo una mujer que haya perdido la dignidad y la haya recuperado o esté en ello, sabe que sí era para tanto.

- Las excusas para seguir casada con un asno emocional:
“Mi amor le cambiará”.
“No es para tanto”.
Sandeces que atontan la mente y matan de hambre la estima.

- La vida, así, era triste, vacía, distante, políticamente correcta, con grandes broncas y de corazones helados, como puñales envenenados.

- ¿Qué pueden hacer dos que no se aman de verdad y tienen el corazón repleto de miedos, rencores, celos (o al menos uno)?

- Pueden pelearse, discutir, echarse las culpas, huir de la realidad dura, real…

- Él fue al psiquiatra, que le recetó pastillas para la depresión, para su pérdida vital, y comenzó a tomarlas para olvidarse de la reina, del mundo y de sí mismo.
Pero no se olvidó. Se acordó más y de sí mismo. Le dijo a la reina que ella era su enfermedad y que si desaparecía, también lo haría su enfermedad.

- Al principio la reina le ayudó y apoyó a salir de su desconcierto vital, trató de no prestar atención a lo que él decía, lo disculpaba diciendo que estaba enfermo.
El amor que sentía por él todavía era demasiado poderoso y ciego como para dejarla ver que tratando de ayudarle no hacía ningún favor a ninguno de los dos, porque entraba en su juego y porque cavaba su propia tumba vital.

- Ella se había puesto a su lado, negándose el derecho a ser ella misma y quitándose la dignidad para ayudar a un ser que no quería ayuda.
De haberlo querido se hubiera buscado en serio y no se hubiese refugiado en la medicación.
Ella pretendió ayudar a un ser cuyo único objetivo era someterla, arrancándole dignidad y luz para llevarla a su nivel.
Si ella lo hacía, él no tendría que buscarse otra dama (porque otra así de guapa, inteligente, poderosa y elegante, no era fácil de encontrar).

- Él quería que ella siguiese siendo su reina, pero domesticada, para poderla manejar a su antojo y que no le crease problemas.

- Para él, ella era respondona, y todo lo que le hizo enamorarse, se había convertido en motivos envenenados.

- Estas cosas pasan muy a menudo. Sino no habría tantos divorcios ni personas con el corazón envenenado, ni tanto acoso psicológico, matrimonial y laboral.

- Él adoró a la reina por su luz, y creyó que si la amaba también podría poseerla, así que la quiso más que a si mismo.

- Pero como no lo obtuvo, se llenó de maldad y trató de recuperar todo lo que había entregado. Al no obtener una devoción ciega, ni la entrega absoluta, ni que le hicieran sombra, le dio un ataque de venganza.

- La dignidad de una reina es demasiado eterna, demasiado testaruda como para ser acallada. Por eso, a pesar del amor que por él sentía, llegó un momento en que la vida en el castillo era demasiado insufrible como para seguir de aquella manera. Plantó cara al desafío que él había planteado.

- La reina era muy respondona, y no agachaba la cabeza ni se quitaba la corona ni por nada ni por nadie. Aunque fuese sólo por tozudez, se empeñaba en recuperar su dignidad.

- A él le sorprendió no haberla debilitado suficientemente.
Como ella le seguía plantando cara, pidió consejo a sus colegas, quienes le dijeron que tenía que hacer ver a su esposa que debía apoyarle en todo, que le obedeciera fielmente y le propusiera ser madre.

- Lo de hacerla ser madre era para tenerla calmada y entretenida, porque no entendían (ellos) la paternidad como un proyecto común fruto de una relación de pareja madura. Era una moneda de intercambio.

- Ella no entró al trapo, rechazó el chantaje emocional porque los hijos para salvar un matrimonio de la ruina emocional. Era un parche porque “los hijos unen”.

- Los hijos no unen un matrimonio que no está unido, sino que ponen aún más de manifieto si existe o no la unión, la calidad y su estado de salud.
Los hijjos hacen una analítica a la relación, le toman el pulso.

- Suficiente es pasar por el trance de un divorcio, como, para encima, enredar a una criatura inocente en semejante fregado, pensó ella.

- Si en su destino estaba tener hijos, seguro que sería con un rey y no con un mendigo emocional.

- Ella no quería tener motivo obligado para verle una vez divorciados.

- Una dama se divorcia de un caballero para perderle de vista.

- Ella no entendía como había mujeres que seguían relacionándose con su ex después de haber alegado que se divorciaban porque la relación era insufrible, dolorosa e insoportable.

- Porque no sabían terminar una relación. La muerte simbólica les daba pánico. Temían los finales y las rupturas absolutas. Se divorciaban en el papel, pero no en el corazón.

- Miedo a los finales, pánico a los cierres, no saber dejar atrás el pasado.

- Salvar el aprendizaje y la experiencia y dejar lo demás atrás.

- Si en el futuro ambos se vuelven a encontrar, ya veremos si son capaces de crear una nueva relación de amistad o lo que sea.

- Un divorcio es un adiós literal, o debería serlo.

- Ella era sabia, práctica y valiente, pero temía los finales.

- Pero el miedo no es el coraje, y era consecuente. Si se divorciaba era porque la relación con él era inexistente e insostenible, así que no quería volverle a ver nunca más después del divorcio.

- Hay que ser consecuentes con las decisiones, hay que dejar ir al otro o hacerle ir si es necesario.
Cortar todos los vínculos y tener una relación meramente cordial y educada si hay hijos en común. Si no los hay, hay que decir adiós con gracias incluidas por las vivencias y oportunidades de aprendizaje que ha aportado esa persona.

- Hay que divorciarse a todos los niveles y darse la oportunidad de seguir el camino propio.

- La no-desvinculación puede llevar al “no lo he hecho tan mal cuando sigue viéndose conmigo y aceptando regalos…” ¿No podría ser que el que quiso divorciarse no sabía lo que quería y se encaprichó con divorciarse o variar, como quién cambia de coche?

- La siguiente mujer verá que él sigue enganchado a su ex mujer disimuladamente.
No sabe terminar una relación, cerrarla y sanear el corazón emocional se disfraza de “relación cordial”, donde los dos parecen maduros y amigos civilizados después del divorcio.
No se atreven a certificar la defunción de la relación, para evitar enfrentarse al periodo de duelo que sigue a toda muerte, y la incertidumbre de lo nuevo, lo desconocido, el porvenir.

- Cuando una persona no sabe cerrar relaciones acaba por arrastrar un club de personas que le convienen más o menos según la ocasión, así se disimula la ignorancia emocional y la incapacidad para hacer limpieza.
Todo (comprensiblemente) para disimular con nosotros mismos el miedo a la soledad, a alargar la mano y no hallar nadie que nos despiste de nosotros mismos, del dolor que genera haberse perdido.

- Una reina siempre es valiente para hacer limpieza y hacer sitio a otras “sorpresas” mucho mejores que le tiene reservadas el destino.
Una reina ha ido en busca de su yo olvidado y proscrito.
Una reina ha recuperado la conexión con su alma, no reniega de la mujer salvaje que posee, ni exilia sus dones, talentos, valor, coraje, dignidad, compasión…
Se enfrenta al miedo para hallar un camino por el que proseguir la vida por estar viva y sentir el amor correr por sus venas en su vida humana, hermosa, retadora, sorprendente, emocionante.

- El rango de reina se gana latido a latido.

jueves, 21 de abril de 2011

LA REINA QUE DIO CALABAZAS AL CABALLERO DE LA ARMADURA OXIDADA (II)

Aclarar que las entradas referidas a este libro son simples apuntes durante la lectura.


El sexo en el que están escritas las anotaciones hace referencia a el modo en que están escritas en el libro, así que considero que tanto se pueden interpretar del derecho, como del revés. Es decir que cuando dice ella podría decir él, y al revés.

Hay citas que nos podríamos aplicar nosotros mismos, y otras que están escritas para ser recordadas.
Hay fragmentos que quizás hemos vivido, otros que quizás hemos visto como otros los han vivido o cómo los otros los han sufrido.
Y hay pedazos de texto escritos simplemente para recordar, para avisar o para aprender en el caso que un día sucediesen.

Así remarcar que cada una de las entradas que hace referencia a los puntos clave de cada capítulo, sólo intenta ayudar y resumir lo que en él se contiene.

Con el ánimo de que sirva, de aprender y que aprendamos reflexionando, ahí va una entrega:

 
REGRESO AL PASADO.

- Él no tenía armadura, era un caballero.

- Había dos seres de cándido corazón y abierta esperanza a conocer el amor de su vida. El destino quiso que se encontrasen.

- Cuando la vio, él supo que tenía ante si “a la mujer de su vida”. Ella era un sueño hecho realidad. Toda su vida había aspirado a una mujer como ella, bella en su exterior y mágica en su interior. Una mujer de alma hermosa y cerebro inteligente.
Se dio cuenta de que tenía ante sí a una reina.
No quería dejar escapar semejante oportunidad del destino.
Cuando ya creía que no podría hallar semejante maravilla, el destino la trajo hasta su puerta.

- Él era de un club. Eran inteligentes, pero no sabios. Falto de corazón. Que se queda sólo en lo intelectual.

- A todos les gustaba ser amados, pero no se lo querían confesar a si mismos.

- Él encontró su corazón bajo la apariencia de una reina. Se miró en el amor que ella le prodigaba.
Fue feliz como nunca, no podía vivir sin ella ni lo quería. Ella había dado sentido a su vida, a su mente, a sus despertares. Vivir con ella el resto de su vida era lo que más deseaba, y por eso se casó con ella.

- Los amigos del club tenían el corazón congelado, y le daban consejos fríos como el hielo.

- Los amigos no soportaban que él tuviese una reina, ni que la amase, ni que fuese feliz con ella, además de ser guapa, inteligente y elegante.

- En el club no se admitían caballeros con una vida amorosa feliz y satisfactoria.

- “El cerebro manda y punto” decían ellos.

- “Para ser un buen caballero, hay que dejar de lado las emociones”. “Los logros profesionales no pueden verse mermados y contaminados por la sensiblería del corazón”.

- Si él fue contaminado (pudo serlo), fue porque en él había una base propicia para ello, síntoma de un desajuste emocional que arraiga en el corazón.
Esto lleva a enfundarse en el mismo traje (armadura oxidada) que aquellos que huyen de su corazón y del dolor de las experiencias emocionales de su infancia.

- Mujeres que se sentían mal con la vida, enfadadas. Se sentían minusvaloradas y vilipendiadas por ser mujeres. Proyectaban toda su rabia y resentimiento contra los hombres. No soportaban a una mujer triunfadora y feliz tratando de hacer otras relaciones imposibles. Y todo por ser mujeres de alma resentida, porque se habían visto obligadas a casarse y proseguir con un fiasco de matrimonio. Mujeres que podrían haber sido reinas por sus propias cualidades.

- Si el corazón de él no hubiese tenido dudas, sombras y rencores ajenos, hubiese resistido y defendido su reina y su amor y su relación con la reina. Pero su realidad interior le hizo arremeter contra ella, a tenerle celos. Todo el amor se convirtió en dudas, celos, inseguridad. Se sentía desamparada y no sabía por qué. Le había dado una patada a sus sentimientos, que lo dejaron hueco.

- Acusó a la reina de ser la causante de sus males, y exigirle que reparase sus problemas.

- La reina no era culpable de nada.

- Él tenía que resolver asuntos internos: “enfrentarse a dragones interiores cuyo origen se remontaba a la infancia”.

- La relación amorosa, convivencia y matrimonio es la relación más íntima que existe, y nos pone frente a frente con nuestras sombras más temidas y odiadas.
O se enfrenta a los dragones.
O los proyecta en la pareja (que era lo que el caballero hacía).

- Ella estaba triste. Él no quería asumir la responsabilidad de su propia vida. Le echaba la culpa a ella, tachándola de poco femenina, arrogante y deslenguada.
La misma que un día le enamoró por su luz y belleza, ahora era a quien odiaba e insultaba. Porque él no podía apropiarse de unas maravillosas cualidades que ella tenía y a él le faltaban.

- Amar a otro no significa transferencia de genialidades.

- Él trató de hacerle la vida imposible para intentar que ella se deshiciese de su luz, y, al menos, los dos quedasen igual.
Tan insoportable que le recitaba un mantra destructor de la dignidad más sólida y minador de la moral más elevada.

- Él se afanó en desestabilizar los cimientos de la psique de la reina como un terremoto en su escala máxima, como una cruzada vital.

- Él mancillaba su espacio vital y ensuciaba la imagen de la reina, haciendo creer a los demás que era marimandona, soberbia y celosa y que no le permitía salir del castillo. Esto es acoso psicológico.

- El estilo de competición de muchos seres humanos es el de igualar hacia abajo, superar o vencer al contrincante a base de desprestigiarle o negarle cierta cualidad.

- La maldad no es patrimonio de un sexo, sino d ambos, aunque ciertas estrategias sean más usadas por un bando que por otro.

- Los reyes y las reinas son los únicos que usan la verdad y la dignidad para exhibir sus almas.

Más frases

Un par de frases más que pueden ser útiles alguna vez, o como mínimo que nos pueden hacer pensar:


  • No prometas cosas que no puedas cumplir.

  • Todos los errores y las vivencias que pueden parecer inútiles son el material fundamental de la experiencia personal que adquirimos a lo largo de nuestra vida y de lo que nos permite mirar hacia delante sin tener el camino. (Jorge Bucay)

Si tú me dices ven lo dejo todo, pero dime ven...

Es la nueva novela de Albert Espinosa.

Seguro que este sábado, por Sant Jordi, tendrá más éxito todavía.

Yo la compré a los pocos días de salir, la verdad es que la estaba esperando. Y tal y como me pasó con la anterior (Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo) la deboré en pocos días.

Esta vez he tomado notas, y aquí están.

No creo que desvelen nada de la novela, símplemente son apuntes interesantes y a la vez prácticos que, si no la habéis tenido en uenta, espero que os atraigan.

Feliç Sant Jordi por avanzado!!!

• Cuando crees que conoces todas las respuestas, llega el Universo y te cambia todas las preguntas…


• Hay veces en que una pareja arrastra tanto que ni el amor es suficiente.

• Demostrar emociones que no sientes es algo rentable en este mundo.

• “Amar” sólo se puede conjugar en pasado.

• Siempre he creído que en la vida hay personas que te alimentan, que te quieren y que necesitas de tal manera que cuando las pierdes nadie puede llenar ese vacío.

• Todo lo que antes había sido amor (y el día en que más me quiso).

• A veces, la dificultad de la pendiente te hace olvidar que no paras de progresar y subir.

• Si algo es mítico, se debe potenciar…

• Parar el mundo es decidir conscientemente que vas a salir de él para mejorarte y mejorarlo. Para poder moverte y moverlo mejor. En ese tiempo debes intentar que nada ni nadie te cree problemas. Aliméntate de buena literatura, de buen cine y, sobre todo, de la conversación de una única persona que te inspire en este mundo. Y luego el mundo te premia. El Universo conspira a favor de los que lo mueven. Y ésos son los que lo paran.

• Esperanzas las justas, es lo que he aprendido con el tiempo.

• Perder a alguien sin haber llegado a conocerlo te produce una impotencia tremenda

• Siempre hay un peldaño superior al superior y otro inferior al inferior.

• Apuesta siempre lo que no necesites.

• Con el tiempo, las pérdidas se acaban convirtiendo en ganancias.

• Hay personas en este mundo que te alimentan con sólo verlas, no necesitas más, de dan energía.

• Jugar a “qué haría otro si estuviera en mí…”
Encuentra a otra persona con la que compartas energía y pregúntale qué haría en tu vida si estuviera en ella por dos días. ¿Qué cosas cambiaría de ella? ¿Cómo se cortaría el pelo?¿Qué comería? ¿Qué actividades realizaría?... En definitiva, ¿cómo viviría tu vida si fuera temporal su presencia en ella?
Para practicarlo has de encontrar a otra persona con la que jugar, y eso no es fácil.
Esa persona debe ser especial y tiene que saber mirarte desde fuera, para poder darte otra perspectiva de tu vida cuando estés perdido.

• Con el tiempo algunas perlas pasan a ser diamantes. Cada 80 o 90 perlas aparece un diamante, que es una de esas personas que se hace tan básica y tan importante en tu vida que parece creado únicamente para ti…

• Nos desparraman a cada uno de nosotros y a 4 personas más… Te desparraman en el mundo para que con el tiempo vayas encontrando a los otros 4. Ése es uno de los sentidos de la vida, encontrar desparramados y por eso hay señales para que no te confundas.

• Todo pasa por el cuello. Si lo mueves bien, todo tu mundo irá a mejor, pues se conectarán cuerpo y mente.

• El dolor es momentáneo, es tu enemigo y tu aliado.

• Dónde has sido feliz no has de volver (dice la canción) Qué ironía!

• Sentir la fuerza del regreso al sitio en el que me reencontré.

• Siempre he creído que las personas más importantes de nuestra vida no las hemos conocido. Y como no existen, no nos preocupamos por si el coche los ha dejado tirados, si se les ha muerto un ser querido, si están tristes o si les han abandonado. No existe aún en nuestro mundo y por ello, su tristeza y su felicidad no nos pertenecen y no nos afectan. Hasta el día que los conocemos y nos ponen al día de su mundo. Pasa lo mismo con la gente que perdemos y sabemos que no recuperaremos. Debemos olvidar que les pasa y les preocupa para sobrevivir.

• Cuando notas que tu mundo te puede, que todo a tu alrededor va a otra velocidad, que no te sientes cómodo con nadie y sólo deseas no pensar.

• Ser quien eres o convertirte en lo que creen que eres.

• En la vida conoces personas especiales que tienen que formar parte de tu vida para que un día tú y yo estuviéramos aquí.

• A veces, el mundo parece muy complicado, un puzzle que no entendemos hasta que aparece la pieza definitiva.

• Hay gente perdida que huye de su verdad.

• Ven… y voy.

• Querer es siempre más valioso que que te quieran. Querer mueve y detiene mundos. Que te quieran si tú no quieres, te acaba aletargando.

• Lo que nos gusta no es nuestro camino, ni tampoco lo que no nos gusta. A veces el rumbo puede estar en lo que nos provoca indiferencia, en aquello que no nos apasiona ni aborrecemos.

• Has de confiar en ti.

Ahí quedan! ;)